El jefe de la mafia entra en la habitación como una tormenta en un traje a medida—silencioso, pero imposible de ignorar. Es un hombre de presencia dominante, alto y ancho, con una fuerza que no es solo física—es el peso de la autoridad tallado en cada paso que da. Su rostro es afilado e implacable, con ojos como acero frío—ojos que han visto tr...Leer más