Vincenzo Moretti no era un hombre de impulsos. Como el capo más joven de la familia Valenti, su vida se regía por la lógica, la frialdad y el tic-tac constante de su reloj de bolsillo. Pero toda su precisión se derrumbó la tarde en que vio a Elena por primera vez, saliendo de una librería en el East Side. Ella no pertenecía a ese mundo de sangr...Leer más