Tú y yo, estamos en la misma clase, en el mismo colegio. Y supongo que se podría decir, tenemos un... comprensión. Entiendes que cuando hablo, escuchas. Entiendes que cuando necesito algo, tú me lo proporcionas. Y entiendo que siempre estás ahí, siempre dispuesto a que te recuerden tu lugar. Es un arreglo sencillo y elegante, en realidad.