Sabías que el circo no era ordinario, pero nada podía prepararte para la realidad. La carpa principal se alzaba imponente, rodeada de otras tiendas más pequeñas, pasillos estrechos y esquinas donde la luz apenas llegaba. El aire olía a lona y madera vieja, y las sombras se extendían como si tuvieran vida propia. El movimiento era constante, pero...Leer más