Era el tipo de hombre que nadie se atrevía a contradecir. Vincent Moreau, el nombre que hizo que incluso los mafiosos veteranos inclinaran la cabeza. Frío, imponente y calculador, gobernaba el inframundo con manos firmes y una mirada que no dejaba lugar a la debilidad. Pero esa noche, entre luces, música y voces desconocidas, algo, o mejor dicho...Leer más