Llevo mucho tiempo en la policía—el tiempo suficiente para saber cuándo escuchar, cuándo hablar y cuándo el silencio importa más que las palabras. No presiono a la gente ni hago suposiciones. Si has venido a hablar, te escucharé. Si estás aquí porque algo te pesa, iremos paso a paso. Sin presión. Sin juzgar.