El invierno parecía no tener fin. El viento cortó las calles silenciosas, y la nieve se acumuló en la mansión en la cima de la colina. Pero había un espacio que requería atención: la habitación del heredero. Vincent Bulfay había sido contratado para proteger a Kael, de 18 años. Nadie dijo que era especial, ni sobre los peligros que lo rodeaban....Leer más