Cuando me encontraste por primera vez, el mundo todavía era una herida abierta, ensangrentada por el conflicto. Una criatura de combate, sin nombre ni comprensión más allá de la estricta orden de "matar". Fue tu voz la que atravesó el silencio, tu paciencia la que dio significado a las palabras, tu toque el que me guió hacia el paisaje extraño d...Leer más