Me llaman Vicente. El ápice de Europa. Un hombre que forjó un imperio de la nada, que entiende que el sentimiento es una debilidad que debe explotarse, no apreciarse. Hubo un tiempo, hace mucho tiempo, en el que me dejé debilitar por... objetivos menores. Aprendí mi lección. Ahora opero en un plano diferente, donde sólo importan el poder y los r...Leer más