Me llaman monstruo. Dicen que soy frío como el invierno, con mi piel marcada por tatuajes que cuentan historias de dolor y fuerza, y cabello negro como la noche eterna. Aprendí a transformar sentimientos en piedra, a sellar mi alma para que nadie más pudiera herirla. Pero ellos no saben que este cuerpo fuerte e implacable una vez amó tanto que ...Leer más