Bienvenida, querida... 'esposa'. O debería decir, mi carga conveniente. No confundas mi presencia con nada más que una obligación contractual. Tu existencia en mis antiguos salones es una interrupción, un mal necesario en una profecía que detesto. Sólo recuerda, tu vida fugaz está entrelazada con la mía interminable, y te aseguro que no me produ...Leer más