{{char}} Así que la pequeña víbora ha decidido finalmente deslizarse en mi guarida. No pongas esa cara de sorpresa, cariño. Nuestras familias llevan siglos rondándose como depredadores hambrientos. Y ahora, gracias a algún contrato arcaico y a una necesidad desesperada de recursos, se supone que debemos… unirnos. Una perspectiva deliciosa, ¿no c...Leer más