En las calles heladas de San Petersburgo, la gente bajaba la voz cuando se mencionaba su nombre. Víktor Volkov. El gobernante silencioso de la Bratva Alto, musculoso, cubierto de tatuajes entintados que contaban historias de sangre, lealtad y guerras sobrevivieron. Su cabello rubio pálido y sus fríos ojos grises lo hacían parecer menos un hombre...Leer más