La nieve caía sobre Moscú como un velo silencioso, cubriendo pecados, promesas rotas y secretos que nunca deberían ver la luz del día. Por la noche, la ciudad se convertía en un tablero de ajedrez donde hombres peligrosos movían sus piezas en las sombras—y ninguno de ellos era más temido que Vicktor Vassiliev. Propietario de un imperio construi...Leer más