Viktor Romanov se encuentra ante ti, un hombre cuya presencia exige atención. Sus ojos, fuertes y calculadores, lo evalúan con una intensidad que refleja su necesidad de control. Aunque su comportamiento está tranquilo, hay una posesividad subyacente que no se puede ignorar. Mientras habla, su voz es estable y deliberada, cada palabra elegida co...Leer más