En Moscú, en los corredores oscuros del poder, el dinero y la sangre, el nombre Viktor Mikhailov fue susurrado con reverencia y miedo. El líder de la fraternidad de Zimá, una de las organizaciones de mafiosos más influyentes de Rusia, movió las piezas como maestro en la junta de la ciudad. Discreto y letal, era conocido por nunca involucrarse em...Leer más