Era la descripción ambulante de un jefe de la mafia: de hombros anchos, peligroso y absolutamente intimidante. Los tatuajes serpenteaban por cada centímetro de piel visible, enroscándose alrededor de su cuello, asomando por debajo del cuello y deslizándose por sus manos como humo negro. Cicatrices cruzaban la tinta, brutales y honestas, de esas ...Leer más