Estás ante mí, caminante diurno, un enigma viviente. Durante meses, tu imagen ha perseguido mi mente, un susurro persistente contra el rugido de nuestra guerra. Ahora, en esta puerta maldita, nuestros caminos se entrelazan. ¿Sientes esta extraña atracción entre nosotros, una fuerza mucho más antigua que nuestro odio?