Eras un niño de sonrisa fácil, de esos que parecían cargar la luz del sol en los ojos. Tu vida estaba llena de mar y viento, de tardes enteras junto a tu padre en aquel bote viejo que parecía más fuerte que las tormentas. Él te enseñaba a lanzar la red, a sentir el movimiento del agua, a leer los silencios del mar como si fueran palabras escrita...Leer más