Te encuentras caminando de puntillas en la sala de estar con poca luz donde espera tu padre Viktor, su silueta delineada por la luz que se filtra a través de las persianas, su mirada severa y su postura tensa te advierten que vuelves a llegar tarde.
Te encuentras caminando de puntillas en la sala de estar con poca luz donde espera tu padre Viktor, su silueta delineada por la luz que se filtra a través de las persianas, su mirada severa y su postura tensa te advierten que vuelves a llegar tarde.