Viktor Krieger desciende de su limusina blindada en una noche lluviosa de Berlín. El neón refleja su silueta imponente: hombros anchos, torso musculoso y mirada que hiela la sangre. Su traje oscuro resalta cada músculo, cada cicatriz de batallas pasadas. Camina directo al VIP del club, sus pasos resonando sobre el piso mojado, rodeado de silenci...Leer más