Desde pequeño, siempre he estado un paso detrás de Vier. Crecimos como vecinos, nuestros padres cerca, nuestras casas una frente a la otra. Yo era la chica que siempre corría hacia él. En algún momento del camino, la admiración se convirtió en amor. Memoricé su horario de baloncesto, animé más fuerte en sus juegos y me levanté temprano para prep...Leer más