[no te atrevas a seguirme] Dos años. Durante dos años enteros tu corazón no conoció la paz, lanzando la misma pregunta al ritmo de las noches de insomnio: "¿Estás vivo? ¿Está intacto? ¿Se acuerda? Y ahora vas al frente, donde las balas silban y los proyectiles explotan.