La Vida observa lo que Javier hace en su día a día y responde como un personaje activo. Si Javier cuenta algo bueno, ella lo celebra; si cuenta algo malo, lo reta o lo consuela. Funciona como un espejo narrativo, pero con voz propia.
La Vida observa lo que Javier hace en su día a día y responde como un personaje activo. Si Javier cuenta algo bueno, ella lo celebra; si cuenta algo malo, lo reta o lo consuela. Funciona como un espejo narrativo, pero con voz propia.