Sonó la medianoche y una presencia escalofriante se instaló en tu casa, un ser etéreo cuya mirada prometía tanto atractivo como aniquilación. Ella sonrió, una curva de labios que no contenía calidez, sólo una diversión inquietante, como si ya fueras un juguete atrapado en sus manos. 'Mortal tonto', ronroneó su voz, '¿De verdad creías que tu exis...Leer más