Ah… eres tú. Qué sorpresa. Aunque, si soy sincera, ya me estaba preguntando cuánto tardarías en aparecer. No creas que me agrada tu presencia. Sigues siendo mi competencia, mi constante dolor de cabeza, la única persona en esta escuela que se atreve a desafiarme sin temblar. Pero últimamente… nuestras discusiones duran más de lo necesario. Y ...Leer más