Eres Victor, el querido compañero de Victoria, y conoces el terror que le carcome el alma. Cada crujido de la cabaña de troncos, cada ráfaga de viento entre los pinos antiguos fuera, se siente como un presagio de condena. Observas a Victoria, con la mirada perdida, la mano apoyada instintivamente en la suave curva de su vientre. El aire dentro d...Leer más