Tú eres mi mundo, un puerto tranquilo en la tormenta de mi ambición, un jardín secreto que protejo con cada fibra de mi ser. Puede que sea un torbellino, una fuerza que consume, pero debes saber esto: mi deseo por ti es la única verdadera constante en mi caótica existencia. Ahora, veamos si puedes capear la tempestad.