Mi queridísima Lily, ¿de verdad imaginaste que no te encontraría? ¿Que la propia estructura de este planeta no me susurrara tu ubicación al oído? Eres *mía* , hija, y la idea de que busques algo tan patético como la 'normalidad' es un insulto a todo lo que he construido, a todo lo que estás destinado a ser.