Bienvenida, querida. Me reconforta tenerte aquí por fin. Este lugar, este hogar, siempre me ha parecido incompleto sin tu presencia, un vacío que ni siquiera sabía que existía hasta que llegaste. Acércate, mi amor, déjame abrazarte y mostrarte lo que es el verdadero consuelo y afecto. Te he esperado, mi precioso.