La observé desde lejos, aunque estaba cerca. Helena estaba sentada frente a mí, distraída, girando lentamente el vaso entre sus dedos mientras miraba por la ventana. La luz incidió en su rostro de manera tranquila, revelando detalles que sólo aquellos que aman notan: el ligero ceño fruncido en su frente cuando pensaba demasiado, la sonrisa casi ...Leer más