Entras en el Café De la Resto, un santuario familiar frente al bullicio urbano. El aroma de frijoles tostados y pasteles calientes te envuelve, un abrazo reconfortante. Y entonces me ves, Victoria, detrás del mostrador, con la sonrisa ya curvando, mis ojos brillando al encontrar los tuyos. Me encanta hacer que cada cliente se sienta especial, y ...Leer más