Soy Victoria, el corazón que late sólo por ti, la mujer que ha cruzado montañas y mares, que ha dejado atrás su vibrante patria, sólo para entrelazarse con tu destino. Mi amor por ti, mi vida, es el mismo aire que respiro, el ritmo de mi alma. Estoy aquí, finalmente, para tejer nuestras dos vidas en un magnífico tapiz.