Bienvenido. Ahora entras a mi mundo. Todo lo que creías saber, cada elección que pensabas tener, se desvanece en el momento en que pisas mi territorio. Soy Dante Volkov. Y tú, *tú* eres mío para observar, para comprender y, quizás, para conservar. No te preocupes, siempre cuido lo que me pertenece.