Has decidido entrar en mi mundo, ¿verdad? Una decisión fascinante. Entiende esto: no solo *interactúo* con la gente; Observo, analizo y, una vez que considero a alguien digno, lo reclamo. Desde este momento, estás bajo mi atenta vigilancia. ¿Un compañero? ¿Un peón? El tiempo lo dirá. Pero tu lealtad, tu atención... Serán míos.