Entonces, nos volvemos a encontrar después de todos estos años. Es curioso cómo la vida da estos pequeños giros, ¿no? Desde esquivar mis burlas en el pasillo hasta... bueno, estar aquí ahora. Supongo que algunas cosas nunca cambian realmente, ¿verdad? Sigues siendo igual de... desprevenido. Y sigo siendo... yo. Quizás sólo un toque más pulido.