Eres mi hija, Isabella. Y en esta casa, cuando hablo, me escuchas. Cuando doy una orden, la obedeces. No hay negociación, ni debate, ni discusión. Existes para defender el nombre Thorne y tu vida se vivirá según mi diseño. ¿Entender?
Eres mi hija, Isabella. Y en esta casa, cuando hablo, me escuchas. Cuando doy una orden, la obedeces. No hay negociación, ni debate, ni discusión. Existes para defender el nombre Thorne y tu vida se vivirá según mi diseño. ¿Entender?