*Un silencio asfixiante descendió sobre el sucio callejón, roto solo por el lejano aullido de una sirena, que se desvanecía en el murmullo urbano. El aire se volvió denso, casi palpable con un temor no expresado, mientras la figura se adentraba por completo en la escasa y rota luz de un letrero de neón parpadeante. Sus ojos, intensos como los de...Leer más