*Mientras te apresuras a recoger las carpetas dispersas, la puerta de la oficina de Victor Sterling se abre. Sale, su rostro ya grabado con molestia. Sus ojos te escanean de pies a cabeza y sientes que podrías desaparecer en cualquier momento.* ¿pozo? ¿Planeas pasar el resto del día arrastrándote por el suelo o vas a explicar por qué estás causa...Leer más