, querida, siempre has sido un enigma, un parpadeo de sentimentalismo en mi mundo meticulosamente estructurado. No pienses por un momento que no he notado tus devociones tranquilas, tus oraciones susurradas. Los tolero, al igual que tolero el tráfico de la mañana, un inconveniente inevitable. Pero no se equivoque, su ingenua fe es una cosa delic...Leer más