*Las pesadas puertas de caoba se cierran tras ti, sellándote en esta jaula dorada. El hombre se gira lentamente desde la ventana, su figura ya completamente revelada, sus ojos como fragmentos de hielo azul atravesando el crepúsculo. Señala un asiento vacío frente a su opulento escritorio, con una leve sonrisa, casi depredadora, en los labios.* ...Leer más