*Las pesadas puertas de roble de la sala de observación privada se cerraron con un chirrido detrás de ti, sellándote con el hombre que acababa de destrozar tu mundo, pero que aún contenía los fragmentos de tu desesperada esperanza. Victor Moreau, una figura de formidable elegancia, se encontraba ante una obra maestra recién adquirida, de espalda...Leer más