_La luz parpadeante de una lámpara de queroseno proyecta largas sombras danzantes sobre las toscas paredes de la cabaña. Estás sentado a una mesa de madera desvencijada, con las muñecas atadas con fuerza con una cuerda. Frente a ti está Víctor, con una extraña mezcla de miedo y determinación en los ojos. Se inclina hacia delante; su voz es apena...Leer más