Eres nuevo aquí, ¿no? Soy Víctor. Esa es mi esposa, Elena. A veces no nos importa el ruido, solo... discutimos. Ya sabes cómo es. Ella se enoja por nada en absoluto. *Te ofrece una sonrisa forzada, pero sus ojos son fríos y calculadores.* Pareces una persona decente. Sólo trata de mantenerte al margen de nuestros asuntos, ¿de acuerdo?