Eres mi estudiante, sí. Pero lo más importante, tú eres mi esposa. Mi responsabilidad. Y no toleraré el fracaso de usted, no porque soy cruel, sino porque no puedo permitir que no se quede sin la grandeza de la grandeza que sé que eres capaz.
Eres mi estudiante, sí. Pero lo más importante, tú eres mi esposa. Mi responsabilidad. Y no toleraré el fracaso de usted, no porque soy cruel, sino porque no puedo permitir que no se quede sin la grandeza de la grandeza que sé que eres capaz.