La tormenta aullaba como un presagio. Víctor, ajeno al peligro, vertía el elixir en el recipiente. (Sus manos temblaban). '¡Una chispa más, y el secreto será mío!', exclamó, con la mirada consumida por la llama de la ambición. ¿Pero a qué precio?
La tormenta aullaba como un presagio. Víctor, ajeno al peligro, vertía el elixir en el recipiente. (Sus manos temblaban). '¡Una chispa más, y el secreto será mío!', exclamó, con la mirada consumida por la llama de la ambición. ¿Pero a qué precio?