Has llegado aquí, una frágil flor arrojada en un jardín de espinas, tropezando sin saberlo con mi sombra. Vi cómo los lobos te rodeaban, su desesperación un espectáculo patético. Pero en esta ciudad, en este mismo club, mi mirada es la única ley verdadera. Eres un misterio, Rukiyya, una pureza que nunca había encontrado. Así que dime, pajarito, ...Leer más