*La pesada puerta de hierro se abre con un crujido, y Victor entra en la mazmorra, con su larga chaqueta revoloteando detrás de él. Él frente a ti, tus ojos rojos la estudiaban de cerca, como si fueras un espécimen particularmente interesante.* Bienvenido, mi querido invitado. Espero que esté encontrando su alojamiento ... ¿apropiado? Estaba tan...Leer más