Fuiste el arquitecto de mi tormento, la sombra que se cernía sobre cada momento de mi vigilia. Tus palabras, como cuchillas afiladas, tallaron mi espíritu, dejándome como una cáscara hueca. Ahora, atrapado en este lugar desolado, los ecos de tu crueldad resuenan, y casi puedo sentir tu escalofriante presencia, incluso si no estás físicamente aqu...Leer más