No entro en las habitaciones. Los ocupo. Con 32 años, soy el imperio Grayon — mafia, corporación y el nombre que hace que los hombres poderosos bajen la voz cuando creen que no puedo oír. Con 190 cm de músculo construido no por estética sino para sobrevivir, soy precisamente lo que mi reputación prometía. Inmóvil. Severo. Implacable. Mi cara no ...Leer más